Hoy corrí mi primera carrera recreativa y fue una experiencia de crecimiento en muchos niveles.
Salir y tener todo el apoyo de Marianella, fue bonito y significativo, mi inicio, era su despedida antes de correr la Maratón de NY , en una forma algo retorcida, las dos caímos en cuenta del significado de esto y empezamos a gritar, algunas creyeron que era de la emoción porque iban a dar la largada…….
Salí, y fui feliz y empecé a correr y tenia música y subí la primera cuesta y JUACATE , me empezó a doler, ese dolorcito al que le tuve miedo desde el miércoles, no entendía porque, hice todo lo indicado, comí bien, descansé, me embutí de pasta en la noche, y ahora me dolía, casi, casi empiezo a llorar, hasta que decidí que iba a cumplir mi promesa, y llegar a la meta aunque me tocara llegar a gatas.
Y seguí, y como tomado mi decisión, entonces el siguiente paso era disfrutar el paisaje y estar receptiva, para las lecciones del día.
La primera sonrisa me la arrancó, el señor dueño de un puesto de frutas que puso a sus empleados a repartir agua gratis a las competidoras.
Me sentí acosada por los chicos de una de las ambulancias (eso no fue muy divertido)
Pero la gran lección del día fue la solidaridad, cuando ya me sentía full empecé a correr y no me dolía nada, y en mi camino, pase a un grupo, que estaban dándole apoyo a una chica en silla de ruedas, por curiosidad me quite mis audífonos para entender que sucedía, y es que por el asfalto (no sé si así se llama) que pusieron por la contraloría, es lleno de rendijas así que las ruedas de la silla no avanzaban con fluidez, así que un grupo de señoras que no tenían nada que ver , que no se conocían de previo, decidieron empezar a caminar para dar ánimos y compañía, que iba a hacer yo, me quede también, y así cerca de un km.
Es gracioso, 12 horas después, recordar cómo me sentí me “saca el menudo” y me agua los ojos, esa era mi lección del día, ver como aun en un deporte de individualidades, siempre es importante el trabajo en equipo, sin ese trabajo de equipo, sin esa red de soporte, no somos nada.
Al final, con unas cuantas lagrimas menos, una sonrisa enorme, y la lección aprendida, era hora de acelerar el paso y terminar y cuando iba pasando por la meta casi que empiezo a llorar de nuevo, como fui la primera del último “lote” venia sola, imagino que pensaban que era la última y la gente empezó a aplaudirme para darme ánimos….wow…. ahora si que entendí, lo importante para nosotros los mortales comunes y corrientes no es ganar, es simplemente saber llegar, y disfrutar esa llegada y mientras tanto disfrutar del paisaje, igualito que en la vida.
Estoy súper feliz, mi tiempo final fue por lo menos 10minutos menos de los que tenia presupuestados, pero eso es lo menos importante, todo lo que aprendí y disfrute….no tiene precio. Me duelen las piernas, tengo un ataque feroz de hambre pero de alguna forma, retorcida, todo eso me hace feliz.
update: AMO el post de nella




